El perdón de la Constitución

Queridos chilenos, compatriotas:

¡Perdón! ¡Perdón! Por haberlos liberado de vivir como en Cuba.

¡Perdón! Por haber hecho posible una política económica que erradicó la pobreza desde el 50% al 8%.

¡Perdón! por haberles dado seguridad ciudadana y permitirles que vayan a su casas o a su trabajo sin sufrir asaltos, o que los obliguen a bailar.

¡Perdón! por cuidarles su propiedad y asegurarles que lo que es suyo, es suyo.

¡Perdón! por haber atraído la inversión extranjera en todos los sectores que dio riqueza y empleos a millones de compatriotas.

¡Perdón! por haber creado el sistema de AFP y así haberles dado el sistema financiero que les permite comprar casas a 30, 40 o más años con los créditos más baratos del mundo.

¡Perdón! por el sistema que ha permitido financiarse a empresas privadas a largo plazo y así emprender proyectos que amplían el Producto, dan empleo y generan impuestos para los
programas sociales que pueden ayudarlos a ustedes.

¡Perdón! por darles la opción de si ha ahorrado todo el tiempo requerido pueda haber acumulado fondos con una rentabilidad anual del 8% en promedio. ¡Perdón! por haber creado la pensión básica solidaria para aquellos que no han podido cotizar por debajo de un mínimo que hemos ido subiendo de acuerdo al desarrollo del país.

¡Perdón! por haber creado universidades privadas y créditos de largo plazo que han generado el volumen más grande de estudiantes de educación superior en América Latina.

¡Perdón! por haberles renegociado el crédito de 6% a 2%, con un plazo máximo de 10 años, con no más de un 10% de su sueldo y siempre y cuando trabaje.

¡Perdón! por haberles construido la red de carreteras más modernas del continente  y ¡Perdón! por atreverme a cobrar por su uso.

¡Perdón! por haber generado un espacio de libertad para emprender a todos los que quieran, ofreciendo capacitación, educación universitaria, capitales semilla y facilidades para mostrar sus innovaciones al capital privado que esté interesado.

¡Perdón! por haber convertido al país en la nación más avanzada del continente y que gozó de libertad para elegir soberanamente a sus gobernantes.

Por ello, humildemente les pido….¡Perdón! Y si quieren clavarme una estaca en el corazón votando SI en el plebiscito de abril, mi ultima palabras ya agonizante será… PERDÓN.

Firmado: Constitución 1980-1989-2005
(Por Enrique Goldfarb)