La industria petrolera chilena de cara al futuro — Anderson Noel Riverol

Decía Ayn Rand a través de su personaje Ellis Wyatt en su novela La Rebelión de Atlas: «No es el petróleo en el subsuelo bajo sus pies, el petróleo que después se convertirá en lodo primigenio de nuevo (…), no son los cilindros de acero, que se convertirán en manchas de óxidos en las paredes de las cuevas de salvajes tiritando (…), sino el poder de una mente viviente». 

Estas palabras ejemplifican perfectamente cómo es que actúan las nuevas ideas, la innovación y la creatividad de las personas para obtener el mayor rédito del negocio de los hidrocarburos.

En la Región del Magallanes y la Antártica,  lugar donde se extraen 4.423 barriles diarios aproximadamente, significa un gran punto de apoyo económico para toda la sociedad que allí hace vida, teniendo en cuenta que para el 2.011 las reservas petroleras se estimaron en unos 150 millones de barriles. 

Sin embargo, es gracias a la mente y los recursos de investigadores en todo el mundo que se ha comenzado a llevar adelante una serie de iniciativas, en su mayoría privadas, para hacer del negocio de los hidrocarburos más seguro, tanto para la gente como para el ambiente. Esto lo podemos observar a través de la implementación de la robótica y automatización convirtiéndola en una industria abierta al futuro donde los procesos sean realizados gracias a la inteligencia artificial. Algunos casos de referencia podrían ser los siguientes: 

  1. Apache Corporation y National Oilwell Varco Inc., ambas compañías con sede en Houston, junto con la noruega Statoil ASA, se encuentran desarrollando tecnología para sustituir a los seres humanos de las tareas peligrosas.
  2. Robotic Drilling Systems está diseñando robots que realizarán las tareas repetitivas en las bocas de pozo y en plataformas petrolíferas marinas. 

Ciertamente la industria de los hidrocarburos también está evolucionando con rapidez y eso la transforma en una industria más efectiva, segura y próspera. Pero para que esa prosperidad pueda reflejarse en la región se debe apostar y contar con políticos que realmente se comprometan al debate como el de la propiedad del subsuelo, o el de la inversión de empresas extranjeras. 

En la medida que suceda el tiempo sabremos la rapidez de la llegada al futuro de la industria petrolera chilena y si se eligió el camino rápido o el más lento.