{"id":4461,"date":"2019-11-04T11:38:00","date_gmt":"2019-11-04T15:38:00","guid":{"rendered":"https:\/\/ciudadanoaustral.org\/web\/?p=4461"},"modified":"2019-11-04T11:41:35","modified_gmt":"2019-11-04T15:41:35","slug":"la-crisis-moral-de-la-republica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ciudadanoaustral.org\/web\/2019\/11\/04\/la-crisis-moral-de-la-republica\/","title":{"rendered":"La crisis moral de la Rep\u00fablica"},"content":{"rendered":"<div dir=\"auto\">En 1900 Enrique Mac-Iver escribi\u00f3 y pronuncio su c\u00e9lebre discurso sobre la crisis moral de la Rep\u00fablica, y con el paso del tiempo las palabras de don Enrique vuelven a tomar sentido. Los problemas que se mencionaron en aquel momento no son muy distintos a los que vivimos hoy en d\u00eda en un Chile, que ha crecido en base al respeto del individuo como especie humana, el cual tiene derechos superiores sobre toda la organizaci\u00f3n p\u00fablica, y que esto no se pierde por sobre la colectividad.<\/div>\n<p><!--more--><\/p>\n<div dir=\"auto\">Bajo el amparo de los principios de la libertad, lo que fue mencionado en el inicio de su discurso, pero al igual que \u00e9l me centrare en los vicios y defectos propios de esta Rep\u00fablica que cada d\u00eda pareciese exaltar el flagelo de la corrupci\u00f3n, que no es de un determinado grupo de personas, sino de todo el pa\u00eds,<\/div>\n<div dir=\"auto\">\n<p>Comparando con \u00e9pocas anteriores, es imposible no reconocer el enorme avance de Chile frente a los pa\u00edses vecinos, pero los problemas que en ese entonces eran inquietud para la sociedad se manifiestan de la misma forma hoy en d\u00eda, ya que por el a\u00f1o 1895 se incurr\u00eda algunos errores al aplicar el Censo, el cual se consider\u00f3 incompleto y defectuoso. Problema no muy distinto al vivido hace unos a\u00f1os, al igual que los delitos que en esos a\u00f1os se dispararon creando una inseguridad inusitada, en donde los propietarios rurales vend\u00edan sus tierras a precios \u00ednfimos por la falta de seguridad de sus bienes, situaci\u00f3n que hoy padecen sectores en la regi\u00f3n de la Araucan\u00eda.<\/p>\n<p>Por otro lado, en aquellos a\u00f1os ya era un problema la educaci\u00f3n, la cual hab\u00eda crecido enormemente, pero no cumpl\u00eda con los est\u00e1ndares propios que hab\u00edan tenido generaciones anteriores de ilustres hombres, problema que tenia trascendencia para el progreso de una sociedad, pues no se crear\u00eda un esp\u00edritu de energ\u00eda para el trabajo y esp\u00edritu de emprendimiento, por lo cual no es novedad que los grandes empresarios chilenos sean inmigrantes o hijos de inmigrantes llegados a Chile.<\/p>\n<p>En dichos a\u00f1os la producci\u00f3n no aumentaba si no fuera por el salitre, lo mismo que ocurre actualmente con la alta dependencia del cobre. Aqu\u00ed es donde me detengo ante la pregunta de don Enrique Mac-Iver, a que se deb\u00eda ese debilitamiento institucional, si era por la crisis econom\u00eda, si era por la extensi\u00f3n del territorio, si era la raza y llega a la misma conclusi\u00f3n o diagn\u00f3stico de la actualidad. Hay un tema de moralidad publica o la inmensa inmoralidad p\u00fablica, ya que en esos a\u00f1os exist\u00eda una obsesi\u00f3n pol\u00edtica partidista (estado como bot\u00edn) no muy distinta a la que vivimos hace varios a\u00f1os, pr\u00e1cticamente institucionalizado en gobiernos de la Concertaci\u00f3n o Nueva Mayor\u00eda. Inmoralidad que queda de manifiesto en el no cumplimiento de las obligaciones por parte de los poderes p\u00fablicos y los magistrados en el completo desempe\u00f1o de la funci\u00f3n que se les atribuye, el nombramiento y ejercicio de cargos teniendo a la vista el fin p\u00fablico y no el pago de favores pol\u00edticos en donde no necesariamente ingresan los m\u00e1s id\u00f3neos.<\/p>\n<p>Don Enrique habl\u00f3 de la eficacia y el vigor de la funci\u00f3n del Estado, y en ese mismo discurso se\u00f1al\u00f3: \u201cLa historia juzgar\u00e1\u201d. Y bien que ha juzgado, y no ha cambiado. Finalmente, no puedo terminar sin replicar con la frase que concluye su discurso: \u00abtengo fe en los destinos de mi pa\u00eds i confi\u00f3 en que las virtudes publicas que lo engrandecieron volver\u00e1n a brillar con su antiguo esplendor\u201d. Chile espera.<\/p>\n<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">\n<div dir=\"auto\"><strong>Basti\u00e1n Gajardo L\u00f3pez<\/strong><\/div>\n<div dir=\"auto\">Colaborador Asociado, \u00c1rea Jur\u00eddica<\/div>\n<div dir=\"auto\">Fundaci\u00f3n Ciudadano Austral<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"yj6qo\"><\/div>\n<div class=\"adL\" dir=\"auto\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1900 Enrique Mac-Iver escribi\u00f3 y pronuncio su c\u00e9lebre discurso sobre la crisis moral de la Rep\u00fablica, y con el paso del tiempo las palabras de don Enrique vuelven a tomar sentido. 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